Tic, tac, tic, tac, tic, tac. No-ruido de pies descalzos bajando de la cama y apoyándose con la delicadeza de un gato sobre el parquet de madera. Uno, dos, tres pasos hasta el escritorio de caoba, uno, dos, tres tanteos hasta encontrar la manija del cajón del escritorio de caoba, solo un tanteo hasta encontrar la tijera en el cajón del escritorio de caoba.
Tic, tac, tic. Reloj que se detiene, consciente del momento. Ya no hay tiempo, ya no hay pasos, no hay tanteos, no hay alerta, solo miedo. Movimientos, noche cerrada, todo parece irreal en este limbo sin agujas ni campanas. Paranoia.